jueves, 19 de agosto de 2010

Paciencia y conciencia

Todo lo que va, vuelve.
El dominio sin posesión, la búsqueda de la inevitable y natural elección de caminos, y acompasar sin necesariamente verse involucrado. Despacito que nadie apura.

Todo lo que sirva para crear conciencia es bienvenido. Lo que aporte al esquema de trabajo personal es lo que terminará consolidándose en afirmación y ganas de ir por la instancia siguiente.

Revolución creativa de limpieza de casa para dejar feliz a quien nos recibió. Nuevamente, constatación de que en el HACER está la respuesta al problema que haya.
El plano activo despierta las energías dormidas, las que se dejan morir marchitosamente, hasta que alguien elije desempolvarlas y darle luz, darlas a luz.
Somos un constante cambio, una evolución, un tomar y dejar continuo en fluidez recíproca que permita sacar lo mejor de sí.
A medida que nos refugiamos menos en la certidumbre de lo ya recorrido, más daremos rienda suelta a la multiplicidad de eventos posibles.


Digo lo que pienso, trato de hacer lo que quiero, y debo lo que no pago. Pago con mi presencia, y desaliento al que la juega de callado, no será ningún tarado, ni dotado de sangre sin venas. Da pena, lo siento, ¿necesitará escarmiento?

¿A qué le temés? ¿Qué te da pavor y miedo a enfrentarlo? Al reconocerse conducto no hay otra vía que la conciencia para clarificar y brindar clemencia. La paciencia nunca se acabó.

domingo, 15 de agosto de 2010

Alternativa, sin vueltas

Me hago cargo y asumo la forma que tiene. Le doy vueltas a lo mismo o voy para adelante con la calidad y soltura del que entregó y se consolida en tren de acción. Los hay irresueltos y con ganas de seguir dándole vueltas. Los habemos también clarificados, que siempre querremos seguir creciendo, por obra natural del proceso de co-creación.

Aquietar las aguas, parar el carro, sirve para personas tan activas como uno, para distinguir el horizonte y darse cuenta en pausa hacia dónde volver a apuntar los cañones.
Aprender a encarar la vida con parsimonia es de suma necesidad para seguir divisando horizontes promisorios.
El que practica el amor incondicional debe conocerse para no dar por demás sin que nos lo hayan pedido ni deseado. Sin premura.
Las palabras ayudan a que nos entendamos más fácil, o rápido diría, porque acelera el proceso comunicativo, lo cual no significa que lo mejora, apenas si lo acelera. Nos entendemos velozmente, y punto.
Aprender a distender las instancias de pretensión es vital para que transcurra lo que deba sin que importe el pensamiento, lo elucubrado por la mente, sin que ésta tenga que importar más que lo necesario y momentáneo.


¿Voy pensando o sintiendo? Disiento si es que digo, y no miento. El escarmiento va y viene y no doy alternativa al que pueda darle cabida. ¿Sin intrigas, qué sería?
¿Me animo a ser canal o me tiro para atrás? El resguardo es para los que pierden materia en no reconocerse espíritu y alma. EL que quiera que sea franco. EL que no se anima, se murió.


viernes, 13 de agosto de 2010

Es lo que es, o soy lo que soy

Viernes, ¡guau! No escribí en toda la semana. Es que acá, en Buenos Aires, el sobreestímulo potencia los sentidos, y uno pasa a sentir que no le da el tiempo para hacer lo que querría.
Falsa ilusión, el tiempo es el que es y el acelere personal es el que hace creer que no alcanza, cuando en realidad es el disponible, y ya. Uno elije en qué darle uso, sabiendo buscar el equilibrio entre las tareas y los ratos de descanso.

Mirar un árbol puede recargar de energías para después salir a buscar lo pretendido. Lo entendido, de que no es medido, sino dirimido, entre ciertas verdades y eventos naturales.
Lo que tenga que ser, será, y lo que queramos hacer y “no dio el tiempo” es un invento intelectual propio del que le da ganas de concretar mucho pero los recursos son los que son y las herramientas con las que se cuenta son las que nos permitirán aprovechar más o menos el momento.

El tiempo transcurre y nos invita a pasar, a gustar del instante en que acontece lo que debería, que no obliga sino que da paso a lo posterior.

TIMES ARE CHANGING

El deseo de control mutó por deseo de acción, de generar para ver cambios y devenir en múltiples personalidades y descubrir nuevo universo, humano, cálido, desrigidizado.
Mushmellow.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Saber ver

Qué desfasaje el del que cree que siempre le faltan cinco para el peso, y aún así persiste en la ignorancia de saberse insatisfecho con lo emprendido por suponer que lo indigno se hace eco de su haber.

Debe, haber y saldo, a ver si se logra permitir adentrarse en su aventura dejando afuera la consabida culpa de estar haciendo lo que cree correcto, sin saberlo a ciencia cierta, pero animándose a averiguarlo con su razón. Con su co-razón.

¿Es necesidad dudar antes que dar paso? A punto de dar el paso. ¿Qué hará que conjeture con incertezas sin dar paso a la certidumbre de que lo que pasa es?
Acaso prevalece la ira y la desconfianza por sobre la inercia de saber que siempre hay red que contiene, y mantiene en un manto de satisfacción realizada que nos hará enfrentar lo que tenga que ser.


lunes, 9 de agosto de 2010

Del dicho al hecho, a lo largo del trecho

De tarde, del lunes. El río Pulqui, y como se llame. El relajo de estar para los adentros se alcanza cuando el afuera y el interior son parte del mismo juego de aceptación.
¿Creer que se tiene la verdad? Apenas dejarse llevar por el estímulo, que si no es opuesto brilla por apuesto.

Me salgo de la supremacía del que calla otorga, y el que puede invita. Sólo el que se abre al sinfín de aventuras posibles, y no la tejida individualmente, sino el resonar, el devenir grupal, es quien está en eje con la vibración del universo.
Porque todos somos uno y uno somos todos, no hay separación posible entre yo y lo que se desprende por extensión de mi, mismo la energía que provoca tu presencia ahí, por más silenciosa y, a veces, invisible, está allí, y nos lleva y promueve a pronunciarnos.


Lo que pasa dentro de cada cual, nadie lo sabe hasta que nos abrimos y buscamos sacar lo propio y del otro que está más a mano, a flote.
Porque el diálogo al final es eso, una sucesión de pensamientos tejidos con la única necesidad de hacernos partícipes mutuamente de lo producido.

Los instantes ocurren, y saber que uno busca menos de lo que encuentra es crucial para saberse promotor exclusivo de su sabor y aroma, su fluidez y dejadez para aprender a vivir como deseamos. Porque lo deseamos, y cómo para que se consume en la realidad sin filtro de canalizar por la mente lo que se plasma en cuerpo y se hace ACCIÓN.

domingo, 8 de agosto de 2010

Ponele

 
Ponele que sí, que es como decís, sin apelar al veredicto afirmativo del interlocutor de turno que te escucha.
Ponele es el pie a que te siga contando, en su embale particular sin ofrecer resistencia de respuesta, sino dando la entrada a que continúe y nos muestre más.

Ponele, ponele que te entendí, ponele que estamos ya metidos en un tren sin retorno hacia una comunidad no pretendida sino contenida y mantenida por el amor.
Sí, ponele, (su)ponele, pongámosle que sea así, así podés continuar y sacar lo que querías decir pero se te mantenía guardado.

La expresión “ponele” ayuda a dar el visto bueno que toda persona necesitada de expresión busca, al estar soltando aquello que lo aquejaba, y en lugar de elegir contradecirlo y confrontar, se opta por el camino de la aceptación sin por eso decir que se está de acuerdo con lo que dice.

Ponele que te entiendo, ponele que creo lo (mismo) que decís, ¿cómo seguiría entonces? El ponele lo uso como rampa de envión para que las palabras sigan mostrando y dilucidando el tema en cuestión.
Ponele, ponele que lo dejaste claro, ponele y dale para adelante son parte del mismo todo, el que motiva a seguir en la ruta de aclaración, de desprenderse de la problemática y darle rienda suelta a la claridad de la expresión bien recibida, ponele.

jueves, 5 de agosto de 2010

Vida y obra

En un local que provee Internet. Trabajo mientras pienso en este estilo de vida, en probar hasta donde nos guste. Tirar la soga que siempre algo nuevo sale. Animarse a ir por un poco más que hay soga para rato. Y luego, en el formato clásico de problematización que genera la vorágine de la ciudad y una consecuente ansiedad, como para tener por qué preocuparse nomás…

La lejanía de la ebullición ciudadana me permite distinguir hasta qué punto se trata de arremeter por lo que uno cree y que se dará. No hay forma de evitar esa afirmación revelada. Ir por lo que nos guste, allí estará. Se hace cuerpo.

El día que tenga que venir una revolución, natural, social, planetaria, lo hará, pasará, y nadie nos consultará si estamos preparados para hacerle frente. Las grandes situaciones se dan en el momento menos esperado, en vano es cranear mucho previamente las cosas, si luego ocurrirán y tendremos que estar lo más dispuestos y sueltos de carga para enfrentarlo. Encararlo. A la que venga.

martes, 3 de agosto de 2010

Entusiasta experiencia

Alejandro Rozitchner es, además de una persona accesible, cordial, humana, un entusiasta disertador de charlas. En esta oportunidad estará el miércoles 11 de agosto a las 20 horas en el teatro del bar El Taller hablando sobre el ENTUSIASMO, como el "camino subjetivo para acceder al sentido".

+ info: click aquí
Inscripción y reserva de vacantes: los atiendo personalmente, en talleres@bienvenidosami.com.ar ó 4381 8616

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